PAGINA PRINCIPAL

sábado, 17 de octubre de 2015

FUÉRZALOS A ENTRAR


Dijo el señor al siervo: Ve por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa - Lucas 14: 23

   Somos bienaventurados al ser salvos y llenos del Espíritu Santo. Así como nosotros, en la tierra hay millones de personas que pueden testificar de la grandeza de Dios y Su misericordia. Sin embargo, todavía es necesario que haya alguien que, literalmente "fuerce a entrar" a la casa de Dios. a aquellos que aún no han confesado a Jesús como Señor y Salvador. A diario estamos rodeado de personas que desesperadamente necesitan el amor de Dios; son los enfermos, oprimidos, atados, solos, y todos los que tienen extrema necesidad de oír el Evangelio del Reino. Dios nos a dado autoridad para ir y predicarles, para que podamos llenar Su casa y nuestra casa de paz.

Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad  me es dada en el cielo y en la tierra - Mateo 28 : 18

   En nuestro país, los oficiales  de policia tienen autoridad para arrestar a cualquier persona que cometa  un delito. Cuando son contratado, se les entrena para no tener miedo, para estar listo ante cualquier situación, y para detener a los delincuente. Ellos pueden arrestar a la gente porque tienen autoridad. No obstante, por encima de cada oficial de policia, juez, alcalde, gobernador, senador e incluso el de Presidente, siempre hay una autoridad mayor: Jesucristo. ¡Él es la maxima  autoridad!

Habiendo reunido a sus 12 discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades - Lucas 9 : 1 , 2.

   Del mismo modo, Dios nos ha dado autoridad y poder en el Espíritu para predicar el evangelio del Reino. Tenemos demasiada autoridad para quedarnos en silencio; tenemos demasiado poder para permanecer indiferente. Dios nos ha  llamado a predicar, y nos ha dado autoridad y poder para hacerlo, de manera efectiva.

RAZONES QUE IMPIDEN PREDICAR EL EVANGELIO.

a-. Miedo hacer rechazado.  

b-. Miedo a perder nuestra reputación.

c-. No saber que decir.

   Nada hay imposible para Jesucristo. Él lo transformó a usted ¿verdad?. Así que, adelante, digale a otros; "Yo era ciego, pero ahora  veo". Estaba perdido, pero Jesús me rescato". Estaba enfermo, pero ahora soy sano". Cuando no sepamos que decir, contemos a otros nuestro testimonio. Un testimonio es la prueba innegable de Jesucristo en la vida de uno. Cuando alguien habla acerca de Jesús, o cuando citamos un pasaje de la biblia surgen muchos argumentos.

   Los arguentos son inevitables cuando ahí diversidad de doctrinas, religiones y teología, que se contradicen. Es lógico que una persona con, un argumento siempre esté a merced de una persona con una experiencia. Nadie puede cuestionar o discutir una experiencia personal. Por eso, nuestro testimonio personal elimina cualquier argumento que intente venir contra nuestra fe.

   Tener poco o ningún conocimiento de algunos versículos biblícos, practicar una religión u observar ciertas tradiciones, nos indica que la persona en esas condiciones necesita tener un encuentro personal con Jesús y Su poder, y recibir el regalo de la salvación.

Y DESPUÉS DE PREDICAR EL EVANGELIO Y COMPARTIR NUESTRO TESTIMONIO, ¿QUÉ?

   Debemos llevarlos a confesar con su boca. Una forma de hacerlo es que diga la oración de salvación. ¡Hay que obligarlos a entrar a la casa de Dios. El deseo de Dios es que todo el mundo se congregue; hay que forzarlos, arrestarlos, y obligarlos a entrar a la casa de Dios. Nadie recoge bues percado y lo tira de nuevo al agua, ¿verdad?. TRaiga a sus amigos a la casa de paz. Recojalos, haga que lo acompañen, rescatelos del mundo y testifiquele lo que Jesús a hecho y sigue haciendo en su vida!

Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres - Mateo 4:19

¿QUÉ DEBEMOS HACER?

a-. Debemos romper el silencio y la verguenza para poder predicar el evangelio, sin temor, en las escuelas, en las universidades, barrios, calles y en todas partes.

b-. Debemos romper el silencio religioso, y que todos sepan que Jesucristo es la verdad absoluta.

c-. Debemos romper el silencio que produce la apatía, y pedirle a Dios que nos dé Su pasión  por salvar vidas, para que podamos salvar a los jóvenes de nuestra ciudad y llevarlos al reino.

d-. Debemos romper el silencio provocado por el miedo, y llenarnos de fe para demostrar con milagros, señales y prodigios el poder que hay detrás del mensaje del Reino.

¿Cuándo fue la última vez que   guió a alguien a la salvación?¿Cuándo fue la última vez que compartió  su testimonio con los inconversos?¿Cuándo fue la última vez que obligó a alguien a entrar a la casa de Dios?

¿Cómo,  pues, invocarán a aquel en el cuál no han creído; ¿Y cómo creerán en aquel de quién no han oído ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?¿Y cómo predicaran si no fueren enviado? Como está escrito: Cuá hemosos son los pies de los que anuncian la paz, de las que anuncian buenas nuevas! - Romanos 10: 14 - 15

   El miedo no es una opción. Tenemos la autoridad, el poder , y el mensaje; ahora, ¡Vamos a llenar la casa de  Dios!. El corazón de Dios late por las almas.¡ N o se trata de vivr solo para Dios, sino para que Dios y su vida eterna vivan y operen en nosotros y a través de nosotros!.
Guillermo Maldonado. 52 Lecciones de vida IV. Clases para Casas de Paz. Ministerio Internacional del Rey Jesús. Enero 2014.

1 comentario:

  1. No sabes como has iluminafo mi vida como lider de jovenes que soy puedo explicar este tema con gran pasion.

    ResponderEliminar