PAGINA PRINCIPAL

jueves, 9 de julio de 2015

ROMPIENDO EL SILENCIO



(Jesús) les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura-Marcos 16:15.

     En el versículo de arriba, igual que en Mateo 28:19, Jesús llama a sus discípulos a ir a la gente de todas las naciones a enseñarles cómo conacerles y vivir de acuerdo con la voluntad de Dios. Tras su resurrección, Jesús se le aparecío a los once que estaban reunidos-llenos de temores e incredulidad-, y les mandó ir por el mundo,y  romper el silencio, para enseñarles a los demás que Cristo debe ser el centro de sus vidas.

    Sin duda, la gente necesita escuchar el evangelio del reino para poder ser salva. Por eso no podemos permanecer callados. ¡Tenemos que romper el silencio! si hemos conocido a Jesús como nuestro señor, ya somos salvos. Pero, ¿qué hay de aquellos a quienes nadie le ha predicado la palabra?. Somos nosotros los creyentes quienes tenemos que compartir las buenas nuevas del reino.

El evangelio.

    La palabra evangelio aparece con frecuencia en el Nuevo Testamento y proviene del griego euaggelion , que significa "nuevas noticias, buenas nuevas, o proclamar las buenas  nuevas". El evangelio del reino nos trae buenas noticias acerca de salvación, sanidad y de la total provisión que le corresponde a los hijos (as) de Dios. Son noticias de cambio, renovación, transformación y liberación.

Jesús predicó el evangelio del reino. 

   Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a galitea predicando el evangelio del reino de Dios diciendo: El tiempo dea cumplido y el reino de Dios se ha acercado, arepentios y creed en el evangelio- Marcos 1 : 15.

   Deacuerdo con el texto biblico, los dos puntos básicos que se requieren para entrar en el reino de Dios son: arrepentirse y creer.

    Arrepentirse no es solamente cambiar de mentalidad, de manera que pueda comenzar a vivir una vida diferente. eso es apena una parte. Lo  más importante es que, a partir de ahora, ya no vivo para agradarme a mí mismo, ni tampoco hago lo que quiero, siento o pienso, sino que al arrepentirme, pongo mi vida, mente, emociones y deseos bajo el señorío del reino de Dios, y su Rey Jesús. Algunas personas dicen haberse arrepentido, pero por ningún lado se alcanza a distinguir el fruto de su arrepentimiento. Si no podemos someternos a las autoridades en la Tierra, a las  cuales vemos, ¿Cómo vamos a someternos a Dios, a quien no vemos?.

    El reino es dominio de un rey. Todo reino tiene un rey que influencia, gobierna, señorea y ejerce un impacto visibles sobre un territorio. No existe rey sin territorio. La palabra de Dios nos llama a cada creyente, "reyes y sacerdotes". Eso quiere decir que a cada uno nos ha sido dado un territorio sobre el cual tenemos que ejercer dominio, influencia y gobierno.

   En el reino de Dios no puede prevalecer el pecado, los demonios, la muerte ni la enfermedad. S hasta hoy estas cosas ha predominado este mundo, es porque nos hemos quedado callados. Hoy ha llegado el momento de romper el silencio. Abramos nuestra boca para declarar, decretar y establecer que el Gobierno de Dios ha llegado a nuestras vidas.

    Algunos creyentes esperan morir para llegar al cielo. Sin embargo, Jesús nos enseñó a pedirle al Padre  que el cielo venga a la tierra y que aquí también se haga su voluntad- Mateo 6:10 - Lucas 11: 2.

Qué quiere Dios que hagamos.


    Dios quiere que rompamos el silencio. Demasiado tiempo hemos callado nuestra fe en Cristo, nos hemos escondido tras el temor, la verguenza, la culpabilidad y la apatía. Hoy, Dios nos llama a tomar una posición, y a predicar el evangelio a esta generación perdida.

¿Cómo Hacerlo? .

-. Debemos dejar la  verguenza y el temor a un lado y predicar el evangelio en los colegios, universidades, vecindadero, en las calles y en todas partes.
 
-. Debemos romper el silencio de la religión, y anunciarles a todos que Jesucristo está vivo, que sigue haciendo milagros, y que él es  el único  camino, la verdad y la vida.
 
-. Debemos dejar a un lado la apatía y salir con pasión a salvar las vidas de la gente de nuestra verdad. 
 
-. Debemos vencer el temor, y demostrar el poder que tiene nuestro mensaje. Tenemos que salir a la calle y demostrar el reino: con milagro, señales y maravillas.
 
¿Qué necesitamos pára rompre el silencio?.

-. Tener pasión por la gente. 
 
-.  Tener un fuerte deseo de movernos en el poder sobrebatural de Dios.

-. Tener un estilo de vida de adoración e intercesión 

Tres cosas que evitan que prediquemos el evangelio.

-. Temor a cometer errores.

-. Temor a perder la reputación.

-. Temor a lo desconocido.

    La gente de nuestra ciudad y nuestro país precisa que rompimos el silencio y traigamos libertad a sus vidas. Sin importar su edad, sexo, hoy quiero invitarles a que seamos portadores de buenas noticias para nuestros vecinos, amigos y familiares. Rompamos el silencio, porque sólo así podremos cambiar la historia de nuestra generación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario